Huelga de hambre por justicia para Bety Cariño y Jyri Jaakkola

Fuente : Revista Contralinea

A cuatro años del asesinato de Alberta Cariño Trujillo, directora del Centro de Apoyo Comunitario Trabajando Unidos (Cactus), y Jiry Jaakkola, observador de derechos humanos de origen finlandés, familiares, abogados y compañeros de organizaciones no gubernamentales exigen la detención de sus asesinos y alto a la impunidad. Se mantienen en Huelga de hambre.


El 27 de abril de 2010, Bety Cariño y Jyri Jaakkola viajaban a bordo de una camioneta tipo Van, al frente de una caravana de paz, acompañada por organizaciones de la sociedad civil, maestros y periodistas. El objetivo: llevar “apoyo activo a la organización del municipio autónomo de San Juan Copala, Oaxaca, y su lucha por unir al pueblo triqui, así como contribuir a detener cualquier tipo de agresión contra la comunidad”; también llevaban alimentos y agua.

Una vez ingresado a la comunidad de La Sabana, zona triqui dominada por la organización Unidad de Bienestar Social de la Región Triqui (Ubisort), más de 20 paramilitares dispararon con armas largas y cuernos de chivo por largo tiempo. Los vehículos se habían topado con una hilera de piedras, en el Paraje Los Pinos.

Bety Cariño y Jyri Jaakkola viajaban a bordo del vehículo que portaba una manta con la leyenda “Prensa y Caravana de Observación”. Ahí quedaron sus cuerpos inertes.

Luego de la emboscada en la que murieron los defensores de derechos humanos, una veintena de personas han declarado ante la Procuraduría General de la República, ninguna ha sido detenida por los crímenes. En tanto no ha llegado la paz a la zona indígena y los simpatizantes del municipio autónomo continúan en el exilio y en la miseria desde 2010.